Ayer en la tarde, cuando el calor era sofocante, salí por una cerveza. Cuando regresé, un microbus pasó frente a mí, una mujer me vio, se bajó para saludarme.
--¿Me recuerda?
--Si usted trabajaba en el restaurant del pueblo, donde como a veces.
--Si, soy Silvia.
--¿Quiere pasar a mi casa? Ahí podemos platicar.
--Vamos.
Cruzamos la calle y llegamos a mi pequeña habitación, nos sentamos en la sala. Le dije:
-¿Qué se ha hecho?
--Pues nada...¿Es usted abogado?
--No, pero cuénteme, qué problema tiene...
--Fíjese que mi esposo, bueno no es mi esposo, vivimos muchos años en unión libre, pero era un macho mexicano y me golpeaba; compramos un terreno, pero él me corrió de la casa y ahora quiero recuperar mi parte, ya que él no puede vender sin mi consentimiento.
--¿Tienen hijos?
--Sí, tres; dos mujeres y un varón. La mayor está casada, yo vivo con ella, le cuido a los niños mientras trabaja. La segunda está estudiando. El varón es gay, vive con otra persona.
--¿Quiere trabajar?
--Ahorita no, ahorita quiero recuperar mi terreno; bueno disculpe que le haya quitado su tiempo.
--Al contrario, gracias, regrese cuando quiera.
--Sí, gracias.
Me impresionó tanto el relato que me puse a pensar en la cantidad de mujeres que viven la misma situación, madres solteras les llaman, son miles o millones; llegué a la conclusión de que ellas son quienes sostienen a nuestra sociedad: sin su trabajo, sin su sufrimiento, esta ciudad difícilmente sobreviviría, sobre todo los niños. Su callada labor no es reconocida ni premiada; siempre están buscando remediar su situación, quizá todas las noches busquen una solución y el nuevo día sea una luz de esperanza, pero generalmente se quedan igual: no hay salida, no hay solución. Personalmente siento que en ellas recae parte del sufimiento que me toca; estoy en deuda con ellas.
Volviendo al tema de la ciencia, la entrevista citada concluye con la siguiente afirmación:"No creo en universos paralelos; creo en universos sucesivos." O sea que antes de éste (del Big Bang) hubo otro; después de éste, habra otro. Es inconcebible que a estas alturas haya gente que crea en los ovnis, los marcianos, otros mundos, dioses...Si el sol no es importante, ni la tierra, ni el universo, yo menos, acéptolo.
Recordemos al poeta español que declaró que la poesía americana es mejor que la española: en la España del siglo XX no hubo un Huidobro, un Vallejo, un Neruda o un Borges, poetas que veremos próximamente. La poesía española continúa atada a la rima, al metro, a las formas preestablecidas: soneto, lira, canción, etc., sin entrar de lleno al verso libre, porque siguen creyendo que esas viejas formas reflejan al hombre contemporáneo. Seguiremos con César Vallejo.
Poema 4, de "Cuaderno":
Los pescadores en el muelle
junto al pelícano.
Estáticas sombras.
Comentario: los pescadores, el muelle y el pelícano, no son diferentes; son lo mismo, sombras.
Fe de erratas: la nota de antier debió decir: El Romanticismo empezó con el piano DE CHOPIN y terminó con los boleros.
martes, 8 de mayo de 2007
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