viernes, 29 de junio de 2007

LAS EMOCIONES (V)

Alguien se preguntará: "¿Hacia dónde vamos con esta serie de textos?" Vamos hacia la poesía, en el primer texto hablé de los pasos que cualquiera puede dar para construír un poema, ahora estamos llegando al final del proceso de limpiar la mente de impurezas para tener pensamientos limpios, claros y firmes; este fue el camino que Gandhi recorrió, al cual dedicó toda su vida; si vamos en sentido opuesto y deseamos una mente sucia, eso seremos: "Mente sana en cuerpo sano", decían en Roma.

Terminaremos ahora con los once estados mentales saludables:
La bondad: el deseo de ayudar a mi familia, mis vecinos, mi Patria, sin perderlo de vista jamás.
La ecuanimidad: igual ánimo, significa literalmente, alude a que nuestro estado de ánimo debe ser homogéneo, sin altibajas, neutro, objetivo, sin exageraciones. Actualmente los jóvenes, sobre todo, ven la vida como una ocasión para divertirse, para disfrutar de los placeres efímeros, no como una gran responsabilidad; si sus decisiones fueran bien pensadas, serenas, su actitud sería constructiva y colaboradora, sin pérdida de tiempo.

Finalmente, el Dalai Lama ennumera el sueño, el arrepentimiento, la investigación y el análisis cuidadoso como estados mentales variables porque pueden ser puros o impuros: el sueño puede ser agradable o puede ser una pesadilla; el arrepentimiento puede ser de una acción buena o de una mala; la investigación y el análisis pormenorizado, instrumentos de los científicos por excelencia, también pueden usarse para cometer actos ilícitos o inmorales.

"El más elevado ideal espiritual es el cultivo de la bondad, el amor y la comprensión hacia todos los seres vivos y la contribución a su bienestar en el máximo grado posible."