En 1995 conocí a Alejandro Aura: supe que fundó un club de lectura, "Las aureolas", en el bar de su propiedad, ubicado en el centro de Coyoacán y fui a oírlo. Un año antes fui a oír música a "El cuervo", ubicado en la plaza de la Conchita, Alejandro en persona recibía a los clientes. El cuervo es el poema más famoso y extenso de Edgar Allan Poe, por eso cuando el bar se cambió al centro de Coyoacán se llamó "El hijo del cuervo".
Alejandro es, sin duda, el mejor lector de México, así que era un placer oír a los clásicos de todos los países y todos los tiempos en su voz. A veces yo le llevaba textos de autores de mi preferencia para que los leyera y Alejandro lo hacía con gusto. Me fascinaban los comentarios que hacía entre lectura y lectura, los cuales aligeraban las dos horas, hablaba de las nuevas publicaciones o de que había platicado con tal escritor...
Hace más de doce años de eso y, ahora que vive en Madrid, lee un joven poeta Hernán Bravo, el actor Arturo Beristáin y Carlos Carranza, joven licenciado en Letras Hispánicas.
En 1998, Alejandro tiene una programa de radio, "La sobremesa de ACIR", y se le ocurre transmitir desde su bar cada viernes, invitando al público a disfrutar de los platillos que él mismo hacía; así que podía convivir con él dos veces a la semana, algunos poemas míos fueron leídos en esas transmisiones, pero lo principal era el ambiente festivo, pues llegaban actrices y cantantes a platicar con la gente después de comer, generalmente con una copa en la mano; recuerdo que me impresionaron particularmente Tania Libertad y Arcelia Ramírez ¡qué mujeres!
Cuando Cuauhtémoc Cárdenas ganó la jefatura del gobierno del Distrito Federal, llamó a Alejandro para que encabezara la Secretaría de Cultura, yo creo que lo llamó porque sabía que contaría con muy pocos recursos y Aura era lo suficientemente hábil para construír una estructura con un presupuesto mínimo. Ahí colaboré como coordinador de los Libro clubes de Xochimilco, recorrí todos los pueblos y decidí venirme a vivir aquí, en un pueblo entre las montañas.
En cierta ocasión quería enviar un libro a una editorial para que se dictaminara si se publicaba o no, así que le pedí que me diera su opinión, me contestó:
--Por esta única vez lo haré, no es mi costumbre, nos vemos el lunes en mi casa.
Me corrigió algunos textos y me dijo que leyera a Marinetí, poeta italiano que también escribe poemas breves.
La obra poética de Alejandro está a lo largo de varios libros, una antología de ellos fue publicada por el FCE; la forma de sus poemas es libre, alternado versos largos con cortos; sus temas son los de cualquier citadino: las personas. los hechos. los barrios, las dichas y tristezas. Personalmente me gustan más sus primeros libros. En prosa mucha gente ha tenido acceso a dos cuentos: uno en los libros oficiales de Español de sexto grado, El circo en la ventana; otro, en La antología del cuento contemporáneo recopilada por Edmundo Valadés, Los baños de Celeste.
Acabo de leer el Blog que escribe Alejandro diariamente en Madrid, en esa página él cuenta su vida y milagros.
sábado, 26 de mayo de 2007
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1 comentario:
Gracias, Jaime, por ocuparte de mí en tu página y por mencionar algunas de misa accciones en la ciudad de México.
Quizás te haya recomendado leer a Ungaretti.
Felicidades por decidirte a tener un blog.
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