He aquí los últimos poemas que he escrito, espero que les gusten:
1
El color del bosque
en el otoño
se une al ocaso,
a los pájaros
que vuelan.
2
Oigo una vieja canción
mientras colecciono lunas
en el pecho.
El bosque nocturno
se ilumina.
3
Las nubes no encuentran
su forma, su lugar
en el cielo.
4
Las montañas,
bajo mi barca,
tiemblan.
5
El pasto amaneció con una capa de hielo,
los girasoles tiritan de frío,
el viento se instala
en los rincones de mi casa.
¡Bienvenido, invierno!
6
Vivir entre los árboles
de la montaña
serena mi corazón.
7
El poeta nocturno
escribe
con un pequeño rayo
de luna.
8
Mientras los peces naden
viviré
separado de ti.
9
El cuerpo,
desierto del alma,
camina entre
el deseo y el fruto
hacia su destrucción.
10
En la montaña descanso bajo un árbol.
La luna aparece, espanta a los pájaros.
A lo lejos se escucha un grito.
El último es un prosema, es decir, un texto que empieza como prosa y termina como poema, es un animal anfibio, según me ha explicado mi corrector, Daniel González Dueñas. Hasta el sábado próximo.
sábado, 22 de marzo de 2008
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