Amar es entregrase
sin esperar nada
a cambio.
¡Qué actitud! Casi imposible de asumir en un mundo dominado por el capital: cuando amamos esperamos, por lo menos, ser amados, también que la otra persona nos haga felices, que cuide de nosotros y que viva para nosotros.
La realidad actual nos muestra lo siguiente: dos jóvenes se enamoran, se casan, tienen uno o dos hijos y se divorcian. El amor no existe, nunca existió en esa pareja, de lo contrario seguirían unidos.
Podemos deducir que el sentimiento que identificamos como amor es, en realidad, egocentrismo y narcisismo porque queremos que los actos del otro giren a nuesto alrededor y porque en el fondo al único que amamos es a nosotros mismos. En consecuencia nunca podremos amar.
El amor no existe de manera independiente, es una abstracción, un ente inmaterial.¿Qué hace San Juan de la Cruz? Construye su amor, se comunica con lazos indisolubles a Dios, su amado, de esa manera su amor es inmortal.
Lo anterior aplicado a una pareja actual sería: dos seres cualquiera tienen una afinidad, no necesariamente física, de ahí parten para ir construyendo una relación amorosa a base de entrega, de fortalecer los lazos afectivos, de dedicarse con responsabilidad al otro, hasta que no queden dudas, celos, desamor; si esto es así, la idea tradicional de enamorarse, la de la atracción física, estaría caduca.
Estas párrafos pretenden ser reflexiones, cada quien llegará a la conclusión que mejor le parezca.
sábado, 21 de julio de 2007
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