Jorge Luis Borges el más grande de los poetas del siglo pasado en Latinoamérica. En el mundo hubo otros igualmente notables que después veremos. Borges escribió poesía rimada y poesía libre como nadie lo había hecho antes: en sus textos distinguimos elementos de todo el mundo y de su historia, tratados de una manera brillantísima y, sobre todo, intelectual. Borges cambió el curso de la Literatura Española porque ningúna obra poética es importante si no parte de tales innovaciones. Acerca de la obra de este argentino se han escrito miles de libros en el mundo... y se seguirán escribiendo. Sólo transcribiré un fragmento Poema de los dones, escrito cuando una enfermedad le había quitado la vista:
Nadie rebaje a lágrima o reproche
Esta declaración de la maestría
De Dios, que con magnífica ironía
Me dio a la vez los libros y la noche.
.................................................
De hambre y de sed (narra una historia griega)
Muere un rey entre fuentes y jardines;
Yo fatigo sin rumbo los confines
De esta alta y honda biblioteca ciega.
Enciclopedias, atlas, el Oriente
Y el Occidente, siglos, dinastías,
Símbolos, cosmos y cosmogonías
Brindan los muros pero inútilmente.
Lento en mi sombra, la penumbra hueca
Exploro con el báculo indeciso,
Yo, que me figuraba el Paraíso
Bajo la especie de una biblioteca.
Hace veinte años conocí a Daniel González Dueñas, dictó una conferencia, la cantidad de ideas que expuso fue tanta que me dejó asombrado; además era como diez años menor que yo. Le mostré algunos textos y amablemente me los corrigió, pero sobre todo desechó la mayoría, comprendí que él era el único (entre los escritores que conocía) que podía exigirme para obtener pocos poemas buenos, en lugar de tener docenas de poemas malos. Del año 1990 al 2000, le envié cientos de textos, se salvaron unos cuantos, los suficientes para hacer "Cuaderno". El medio literario mexicano se parece mucho al medio político: hay grupos que se consideran "partidos" únicamente para sobrevivir económicamente; Daniel es un escritor independiente como lo es José Emilio Pacheco, es decir, no recibe ayuda de nadie, sean personas o instituciones; casi nadie reconoce su trabajo, a pesar de haber ganado la mayoría de los premios nacionales de Literatura; es poeta, cuentista, novelista, dramaturgo, cineasta y ensayista; cuando me di cuenta de su múltiple labor creativa me expliqué porque nunca lo podía ver: siempre está leyendo o creando... Entendí que para dejar una obra poética debo dedicarme a ella: eso explica que todos mis libros estén dedicados a él, con toda justicia. Esa deuda es de maestro a discípulo.
El descubrimiento de las células madre y su capacidad de reproducir tejidos dañados, revolucionó a la medicina: las células, tomadas de la columna vertebral o del cerebro o de un donador externo, pueden acabar con las enfermedades mortales del siglo XXI, inclusive tales enfermedades pueden curarse en la etapa fetal, si se comprueba que serán un padecimiento a futuro. Continuaremos con este tema.
martes, 15 de mayo de 2007
sábado, 12 de mayo de 2007
Neruda,Gonzalez Dueñas, la mente
El maestro Neruda me enseñó, con su Odas elementales, a ver la profundidad de las cosas sencillas y pequeñas de la vida: Oda al pan, Oda a la cebolla, Oda a los calcetines... Los versos más populares del idioma Español son: "Puedo escribir los versos más tristes esta noche/Escribir, por ejemplo, "La noche está estrellada", versos que son el inicio del Poema XX; "Es tan corto el amor y tan largo el olvido", del mismo poema, se ha popularizado a través de la música cubana. Finalmente, citaré unos versos particularmente hermosos dedicados a la mujer: "Si solamente me tocaras el corazón/ si solamente pusieras tu boca en mi corazón/tu fina boca, tus dientes,/ si pusieras tu lengua como una flecha roja.", así comienza Barcarola. Seguiremos con Borges.
Otro maestro mío, Daniel González Dueñas, está impartiendo un curso en la Casa de las Humanidades de la UNAM, sita en Coyoacán y me invitó a tomarlo; el curso se llama "Para leer Rayuela de Julio Cortázar." me entusiasma la idea de conocer cómo le hizo Cortázar para escribir una obra así: una especie de juego literario que puede leerse de dos maneras. Además, a DGD he dedicado los libros publicados porque me corrige los textos por correo electrónico; esta
será una oportunidad de convivir un poco, "en vivo", con él.
La mente, ese misterio insondable, que a pocos científicos preocupa por estar inmersos en los viajes espaciales, la cura de enfermedades o la teoría cuántica. El Dalai Lama afirma que los estados mentales se pueden contar por miriadas, yo conozco unos cuántos, casi siempre los mismos, aunque para escribir poemas, en mi caso, recurro a la meditación zen y a otros estados "anormales": el ejercicio, el sueño, el despertar, el juego y la ensoñación. Quizá por eso se dice que, cuando se escribe poesía, se está fuera de sí, se dice también que otro escribe y el poeta es un simple instrumento, en mi caso hay mucho de eso, así que el día que se descubra qué es la mente y cómo se puede manipular, la humanidad dará un salto en la evolución; por lo pronto hay que conformarse con tener localizadas las partes del cerebro que corresponden a las drogas, el lenguaje, las matemáticas, etc.
Texto 6 de "Cuaderno":
Los delfines nadan
en el mar del silencio.
Otro maestro mío, Daniel González Dueñas, está impartiendo un curso en la Casa de las Humanidades de la UNAM, sita en Coyoacán y me invitó a tomarlo; el curso se llama "Para leer Rayuela de Julio Cortázar." me entusiasma la idea de conocer cómo le hizo Cortázar para escribir una obra así: una especie de juego literario que puede leerse de dos maneras. Además, a DGD he dedicado los libros publicados porque me corrige los textos por correo electrónico; esta
será una oportunidad de convivir un poco, "en vivo", con él.
La mente, ese misterio insondable, que a pocos científicos preocupa por estar inmersos en los viajes espaciales, la cura de enfermedades o la teoría cuántica. El Dalai Lama afirma que los estados mentales se pueden contar por miriadas, yo conozco unos cuántos, casi siempre los mismos, aunque para escribir poemas, en mi caso, recurro a la meditación zen y a otros estados "anormales": el ejercicio, el sueño, el despertar, el juego y la ensoñación. Quizá por eso se dice que, cuando se escribe poesía, se está fuera de sí, se dice también que otro escribe y el poeta es un simple instrumento, en mi caso hay mucho de eso, así que el día que se descubra qué es la mente y cómo se puede manipular, la humanidad dará un salto en la evolución; por lo pronto hay que conformarse con tener localizadas las partes del cerebro que corresponden a las drogas, el lenguaje, las matemáticas, etc.
Texto 6 de "Cuaderno":
Los delfines nadan
en el mar del silencio.
jueves, 10 de mayo de 2007
Vallejo, Penrose, Toledo
Me moriré en París con aguacero
un día del cual tengo ya el recuerdo.
Memoriré en París --y no me corro--
tal vez un jueves, como es hoy, de otoño.
En efecto César Vallejo murió en Paris, como bien lo vio en este poema. Peruano, anterior a Huidobro, Vallejo es el poeta triste por excelencia:
Hay golpes en la vida tan fuertes... Yo no sé!
Golpes como del odio de Dios; como si ante ellos,
la resaca de todo lo sufrido
se empozara en el alma... Yo no sé!
Sin embargo su obra también habló de la mujer y del asombro de estar vivo:
¡Señores! Hoy es la primera vez que me doy cuenta de la presencia de la vida. ¡Señores! Ruego a ustedes dejarme libre un momento, para saborear esta emoción formidable, espontánea y reciente de la vida, que hoy, por la primera vez, me extasía y me hace dichoso hasta las lágrimas.
Los fragmentos son el inicio de los poemas: Piedra negra sobre una piedra blanca, Los heraldos negros y Hallazgo de la vida. "César Vallejo ha muerto." Ahorita me acordé de este texto... mejor les recomiendo que lean su obra.
Roger Penrose, científico cuya entrevista se publicó en La jornada el 27 de abril (en el suplemento), nos inquieta cuando habla de tres realidades, trataré de profundizar un poco en esto. La realidad física es la que distinguían los filósofos empíricos ingleses, es decir, sólo existe aquéllo que percibo con los sentidos, esto va del telescopio, al microscopio, pasando por los quantum, o pequeña partículas que, al ser descubiertas, dispararon el desarrollo de la Física Cuántica. La segunda realidad, la de la experiencia mental parece sencilla, podemos afirmar: "Yo, soy mi mente", soy lo que tengo en la mente, aunque la de mi vecino sea distinta, y aún más la de los animales. ¿Qué percibe un gato, un perro o un insecto? Percibe un mundo distinto al nuestro. Ellos también son su mente. Podemos afirmar que lo que desconoce mi mente es lo que no soy yo, que más allá de mi mente hay un universo que desconozco por completo. La tercera realidad, la de los absolutos matemáticos, según Penrose, es la que sostiene al universo, es decir, los movimientos y las leyes del universo que nos tocó vivir se sustentan en formas matemáticas exactas y correspondientes, esto suena más abstracto pero podemos imaginar una red de fórmulas (líneas imaginarias) que marcan los movimientos de los cuerpos en el espacio exterior. Seguiremos.
Ayer en Coyoacán me encontré a Alejandro Toledo: de inmediato le obsequié un ejemplar de "Luna bajo el árbol".
He visto a Alejandro cinco veces en mi vida pero lo considero mi amigo: sabe mucho de Literatura; escribió un libro sobre "Ulises" de James Joyce, entre otras obras de autores mexicanos, que está publicando el FCE. Alejandro trabajó hace años como reportero y articulista de El universal, después colaboró en Milenio, actualmente trabaja en Diario Monitor, para mi sorpresa, me dijo al despedirnos:
--Dáme tu teléfono, mandaré a un reportero para que te entreviste. Actualmente soy el jefe de la sección cultural del diario.
Cayeron al mar
estrellas de colores.
Estrellas de mar.
Poema 5, de "Cuaderno"
un día del cual tengo ya el recuerdo.
Memoriré en París --y no me corro--
tal vez un jueves, como es hoy, de otoño.
En efecto César Vallejo murió en Paris, como bien lo vio en este poema. Peruano, anterior a Huidobro, Vallejo es el poeta triste por excelencia:
Hay golpes en la vida tan fuertes... Yo no sé!
Golpes como del odio de Dios; como si ante ellos,
la resaca de todo lo sufrido
se empozara en el alma... Yo no sé!
Sin embargo su obra también habló de la mujer y del asombro de estar vivo:
¡Señores! Hoy es la primera vez que me doy cuenta de la presencia de la vida. ¡Señores! Ruego a ustedes dejarme libre un momento, para saborear esta emoción formidable, espontánea y reciente de la vida, que hoy, por la primera vez, me extasía y me hace dichoso hasta las lágrimas.
Los fragmentos son el inicio de los poemas: Piedra negra sobre una piedra blanca, Los heraldos negros y Hallazgo de la vida. "César Vallejo ha muerto." Ahorita me acordé de este texto... mejor les recomiendo que lean su obra.
Roger Penrose, científico cuya entrevista se publicó en La jornada el 27 de abril (en el suplemento), nos inquieta cuando habla de tres realidades, trataré de profundizar un poco en esto. La realidad física es la que distinguían los filósofos empíricos ingleses, es decir, sólo existe aquéllo que percibo con los sentidos, esto va del telescopio, al microscopio, pasando por los quantum, o pequeña partículas que, al ser descubiertas, dispararon el desarrollo de la Física Cuántica. La segunda realidad, la de la experiencia mental parece sencilla, podemos afirmar: "Yo, soy mi mente", soy lo que tengo en la mente, aunque la de mi vecino sea distinta, y aún más la de los animales. ¿Qué percibe un gato, un perro o un insecto? Percibe un mundo distinto al nuestro. Ellos también son su mente. Podemos afirmar que lo que desconoce mi mente es lo que no soy yo, que más allá de mi mente hay un universo que desconozco por completo. La tercera realidad, la de los absolutos matemáticos, según Penrose, es la que sostiene al universo, es decir, los movimientos y las leyes del universo que nos tocó vivir se sustentan en formas matemáticas exactas y correspondientes, esto suena más abstracto pero podemos imaginar una red de fórmulas (líneas imaginarias) que marcan los movimientos de los cuerpos en el espacio exterior. Seguiremos.
Ayer en Coyoacán me encontré a Alejandro Toledo: de inmediato le obsequié un ejemplar de "Luna bajo el árbol".
He visto a Alejandro cinco veces en mi vida pero lo considero mi amigo: sabe mucho de Literatura; escribió un libro sobre "Ulises" de James Joyce, entre otras obras de autores mexicanos, que está publicando el FCE. Alejandro trabajó hace años como reportero y articulista de El universal, después colaboró en Milenio, actualmente trabaja en Diario Monitor, para mi sorpresa, me dijo al despedirnos:
--Dáme tu teléfono, mandaré a un reportero para que te entreviste. Actualmente soy el jefe de la sección cultural del diario.
Cayeron al mar
estrellas de colores.
Estrellas de mar.
Poema 5, de "Cuaderno"
martes, 8 de mayo de 2007
La vida cotidiana
Ayer en la tarde, cuando el calor era sofocante, salí por una cerveza. Cuando regresé, un microbus pasó frente a mí, una mujer me vio, se bajó para saludarme.
--¿Me recuerda?
--Si usted trabajaba en el restaurant del pueblo, donde como a veces.
--Si, soy Silvia.
--¿Quiere pasar a mi casa? Ahí podemos platicar.
--Vamos.
Cruzamos la calle y llegamos a mi pequeña habitación, nos sentamos en la sala. Le dije:
-¿Qué se ha hecho?
--Pues nada...¿Es usted abogado?
--No, pero cuénteme, qué problema tiene...
--Fíjese que mi esposo, bueno no es mi esposo, vivimos muchos años en unión libre, pero era un macho mexicano y me golpeaba; compramos un terreno, pero él me corrió de la casa y ahora quiero recuperar mi parte, ya que él no puede vender sin mi consentimiento.
--¿Tienen hijos?
--Sí, tres; dos mujeres y un varón. La mayor está casada, yo vivo con ella, le cuido a los niños mientras trabaja. La segunda está estudiando. El varón es gay, vive con otra persona.
--¿Quiere trabajar?
--Ahorita no, ahorita quiero recuperar mi terreno; bueno disculpe que le haya quitado su tiempo.
--Al contrario, gracias, regrese cuando quiera.
--Sí, gracias.
Me impresionó tanto el relato que me puse a pensar en la cantidad de mujeres que viven la misma situación, madres solteras les llaman, son miles o millones; llegué a la conclusión de que ellas son quienes sostienen a nuestra sociedad: sin su trabajo, sin su sufrimiento, esta ciudad difícilmente sobreviviría, sobre todo los niños. Su callada labor no es reconocida ni premiada; siempre están buscando remediar su situación, quizá todas las noches busquen una solución y el nuevo día sea una luz de esperanza, pero generalmente se quedan igual: no hay salida, no hay solución. Personalmente siento que en ellas recae parte del sufimiento que me toca; estoy en deuda con ellas.
Volviendo al tema de la ciencia, la entrevista citada concluye con la siguiente afirmación:"No creo en universos paralelos; creo en universos sucesivos." O sea que antes de éste (del Big Bang) hubo otro; después de éste, habra otro. Es inconcebible que a estas alturas haya gente que crea en los ovnis, los marcianos, otros mundos, dioses...Si el sol no es importante, ni la tierra, ni el universo, yo menos, acéptolo.
Recordemos al poeta español que declaró que la poesía americana es mejor que la española: en la España del siglo XX no hubo un Huidobro, un Vallejo, un Neruda o un Borges, poetas que veremos próximamente. La poesía española continúa atada a la rima, al metro, a las formas preestablecidas: soneto, lira, canción, etc., sin entrar de lleno al verso libre, porque siguen creyendo que esas viejas formas reflejan al hombre contemporáneo. Seguiremos con César Vallejo.
Poema 4, de "Cuaderno":
Los pescadores en el muelle
junto al pelícano.
Estáticas sombras.
Comentario: los pescadores, el muelle y el pelícano, no son diferentes; son lo mismo, sombras.
Fe de erratas: la nota de antier debió decir: El Romanticismo empezó con el piano DE CHOPIN y terminó con los boleros.
--¿Me recuerda?
--Si usted trabajaba en el restaurant del pueblo, donde como a veces.
--Si, soy Silvia.
--¿Quiere pasar a mi casa? Ahí podemos platicar.
--Vamos.
Cruzamos la calle y llegamos a mi pequeña habitación, nos sentamos en la sala. Le dije:
-¿Qué se ha hecho?
--Pues nada...¿Es usted abogado?
--No, pero cuénteme, qué problema tiene...
--Fíjese que mi esposo, bueno no es mi esposo, vivimos muchos años en unión libre, pero era un macho mexicano y me golpeaba; compramos un terreno, pero él me corrió de la casa y ahora quiero recuperar mi parte, ya que él no puede vender sin mi consentimiento.
--¿Tienen hijos?
--Sí, tres; dos mujeres y un varón. La mayor está casada, yo vivo con ella, le cuido a los niños mientras trabaja. La segunda está estudiando. El varón es gay, vive con otra persona.
--¿Quiere trabajar?
--Ahorita no, ahorita quiero recuperar mi terreno; bueno disculpe que le haya quitado su tiempo.
--Al contrario, gracias, regrese cuando quiera.
--Sí, gracias.
Me impresionó tanto el relato que me puse a pensar en la cantidad de mujeres que viven la misma situación, madres solteras les llaman, son miles o millones; llegué a la conclusión de que ellas son quienes sostienen a nuestra sociedad: sin su trabajo, sin su sufrimiento, esta ciudad difícilmente sobreviviría, sobre todo los niños. Su callada labor no es reconocida ni premiada; siempre están buscando remediar su situación, quizá todas las noches busquen una solución y el nuevo día sea una luz de esperanza, pero generalmente se quedan igual: no hay salida, no hay solución. Personalmente siento que en ellas recae parte del sufimiento que me toca; estoy en deuda con ellas.
Volviendo al tema de la ciencia, la entrevista citada concluye con la siguiente afirmación:"No creo en universos paralelos; creo en universos sucesivos." O sea que antes de éste (del Big Bang) hubo otro; después de éste, habra otro. Es inconcebible que a estas alturas haya gente que crea en los ovnis, los marcianos, otros mundos, dioses...Si el sol no es importante, ni la tierra, ni el universo, yo menos, acéptolo.
Recordemos al poeta español que declaró que la poesía americana es mejor que la española: en la España del siglo XX no hubo un Huidobro, un Vallejo, un Neruda o un Borges, poetas que veremos próximamente. La poesía española continúa atada a la rima, al metro, a las formas preestablecidas: soneto, lira, canción, etc., sin entrar de lleno al verso libre, porque siguen creyendo que esas viejas formas reflejan al hombre contemporáneo. Seguiremos con César Vallejo.
Poema 4, de "Cuaderno":
Los pescadores en el muelle
junto al pelícano.
Estáticas sombras.
Comentario: los pescadores, el muelle y el pelícano, no son diferentes; son lo mismo, sombras.
Fe de erratas: la nota de antier debió decir: El Romanticismo empezó con el piano DE CHOPIN y terminó con los boleros.
domingo, 6 de mayo de 2007
La poesía del siglo XX
Retomemos ahora los temas poéticos, a través del siglo pasado, sobre todo el tema de la irrupción del verso libre sustituyendo al rimado. Rubén Darío es el gran poeta de la lengua española hasta la primera mitad del siglo XX, su influencia llega al mundo entero. A la mitad del siglo, los poetas franceses se dan cuenta de que la poesía tradicional no expresa a un ser humano inmerso en un siglo de transformaciones; el siglo XX avanza más que todos los siglos anteriores juntos: Einstein descubre la relatividad y las ciencias cambian; la pintura se manifiesta de múltiples maneras, se vuelve Expresionista, así Picasso pinta dos o tres aspectos de una persona para lograr un fiel retrato psicológico, es decir, el Expresionismo retrata la realidad no como es, sino como el artista la ve; el Marxismo ha logrado cambiar a miles de personas en todo el mundo; el hombre conquista el espacio; la religiones proliferan... Lo anterior tiene una consecuencia terrible para el ser humano: se queda solo porque la ciudad es inhumana: no existen los vínculos que había en los pueblos del siglo XIX, donde la comunidad fue la aldea y la actividad laboral hacía que el hombre se sintiera parte de un reino o nación; la ciudad es fría, aislante: el reino del desamor; en el siglo XXI, como en ningún otro, el hombre siente la necesidad de amar y ser amado, sabe en su yo interno que esa posibilidad está cancelada, el Romanticismo no volverá: inició con el piano y terminó con los boleros que idealizan a la mujer; por otra parte la necesidad primaria es subsistir, tener las condiciones para vivir mañana; esta desorientación ha llevado al citadino a una confusión tal, que se manifiesta en desviaciones de todo tipo: sociales, económicas, familiares... El hombre no se sabe, como en el Renacimiento, el centro del mundo, sino una orilla, la orilla marginal y busca su nueva identidad; en el mundo para algunos fue la ciencia, para otros el arte: Vicente Huidobro, chileno, publica Altazor en la década de los veinte: "Altazor, ¿por qué perdiste tu primera serenidad?/¿Qué ángel malo se paró en la puerta de tu sonrisa/Con la espada en la mano?/Quièn sembró la angustia en las llanuras de tus ojos/como el adorno de un dios?/¿Por qué un día de repente sentiste el terror de ser?/Y esa voz que te gritó vives y no te ves vivir." Altazor es el primer gran poema extenso latinoamericano, unos versos adelante Huidobro escribe: "morirás, se secará tu voz y serás invisible." ¡Qué poema! Pausa; dejémosle aquí para pasado mañana.
Un científico que ha escrito libros con Stephen Hawkin, Roger Penrose, dice: " En mi libro, "El camino a la realidad", distingo tres mundos de la realidad. Por un lado el de la realidad física; por el otro, el de la experiencia mental, y por último, el mundo platónico de los absolutos matemáticos. Así que concibo tres tipos distintos de realidad." Pausa; esto nos llevará semanas o meses, como el tema anterior.
Terminemos con una poesía:
Un templo
Arcos blancos
Un ciprés
Una flor roja
Matinal silencio
De "Cuaderno", el tercer poema.
Un científico que ha escrito libros con Stephen Hawkin, Roger Penrose, dice: " En mi libro, "El camino a la realidad", distingo tres mundos de la realidad. Por un lado el de la realidad física; por el otro, el de la experiencia mental, y por último, el mundo platónico de los absolutos matemáticos. Así que concibo tres tipos distintos de realidad." Pausa; esto nos llevará semanas o meses, como el tema anterior.
Terminemos con una poesía:
Un templo
Arcos blancos
Un ciprés
Una flor roja
Matinal silencio
De "Cuaderno", el tercer poema.
viernes, 4 de mayo de 2007
La ciencia y el cine chino
Las preguntas que se hace la ciencia hoy, son las mismas que se hizo la Filosofía griega y la Oriental en sus inicios: ¿Quiénes somos? ¿De dónde venimos? ¿A dónde vamos? Los hombres, atormentados por encontrar la respuesta a tales cuestiones, recurren a la metafísica, la religión, a cualquier forma de leer el incierto futuro (tarot, baraja española, palma de la mano, residuos del café), este inicio de siglo; faltan líderes espirituales: no se ve por ningún lado a un orientador social, nacional o universal; el último fue Gandhi, el formador de la actual India. Ahora la ciencia se acerca, poco a poco, a responder esas grandes cuestiones, con la ventaja de que sus investigaciones son totalmente verificables en un laboratorio. Tres son las grandes vertientes científicas: el origen del universo, el genoma y el cerebro humano. El lector interesado puede comprar libros donde explican que el tiempo no existe, sino como manifestación del espacio; que el universo tuvo un principio y tendrá un fin, como materia que es; que las células madre pueden eliminar las enfermedades de las próximas generaciones... De esto hemos hablado y seguiremos, de una manera más ordenada, como quiere mi amigo. Lector curioso, me doy cuenta de mi insignificancia cuando leo sobre tales vertientes, contínuamente miro hacia el cielo, de ahí este poema de "Luna bajo el árbol":
Un pequeño planeta
en la orilla del universo:
yo.
Sé que los planetas están hechos de materia, constituídos por átomos, como yo. También sé que el sol no se va a acabar dentro de 50 años, que el hombre no puede acercarse al sol y mucho menos reactivarlo con una bomba. (Quizá con una mejor educación los mexicanos no nos tragaríamos ninguna película yanki, las compañías cinematográficas quebrarían.) Mi nieta ignora que la película de la que se salió, es cine comercial, norteamericano. El cine como arte, expresión de la verdad y la belleza, difícilmente podrán hacerlo los norteamericanos. (A propósito los criterios de verdad y belleza son para cualquier arte.) Las dos últimas películas norteamericanas que vi: "En busca de la felicidad" y "Shortbus" (vi es un decir: en cuanto me doy cuenta de su tema, las apago) reflejan la valores: el dinero, las drogas y las perversiones sexuales, es decir, como sociedad están en un callejón sin salida; afortunadamente, aún no es el caso de México, creo. En los puestos de películas pirata busco películas chinas desde que vi "Héroe", "La casa de los cuchillos largos", "El duelo" y "La maldición de la flor dorada". El cine chino es infinitamente superior: ahí no luchan las personas, luchan pueblos enteros por una causa, son películas épicas como las obras de Homero (La Iliada y La Odisea), donde el hombre pasa, de ser común y corriente, a un estado superior, física, mental y socialmente.
Un pequeño planeta
en la orilla del universo:
yo.
Sé que los planetas están hechos de materia, constituídos por átomos, como yo. También sé que el sol no se va a acabar dentro de 50 años, que el hombre no puede acercarse al sol y mucho menos reactivarlo con una bomba. (Quizá con una mejor educación los mexicanos no nos tragaríamos ninguna película yanki, las compañías cinematográficas quebrarían.) Mi nieta ignora que la película de la que se salió, es cine comercial, norteamericano. El cine como arte, expresión de la verdad y la belleza, difícilmente podrán hacerlo los norteamericanos. (A propósito los criterios de verdad y belleza son para cualquier arte.) Las dos últimas películas norteamericanas que vi: "En busca de la felicidad" y "Shortbus" (vi es un decir: en cuanto me doy cuenta de su tema, las apago) reflejan la valores: el dinero, las drogas y las perversiones sexuales, es decir, como sociedad están en un callejón sin salida; afortunadamente, aún no es el caso de México, creo. En los puestos de películas pirata busco películas chinas desde que vi "Héroe", "La casa de los cuchillos largos", "El duelo" y "La maldición de la flor dorada". El cine chino es infinitamente superior: ahí no luchan las personas, luchan pueblos enteros por una causa, son películas épicas como las obras de Homero (La Iliada y La Odisea), donde el hombre pasa, de ser común y corriente, a un estado superior, física, mental y socialmente.
miércoles, 2 de mayo de 2007
Silvia Molina
Este texto debió ser escrito antier, la periodicidad será cada tercer día, pero mi computadora se desprogramó por la interrupción de la corriente eléctrica, hasta ahora está funcionando. Le agradezco a mi amigo, Jaime Suárez, las observaciones hechas a este blog, pero debo aclararle que es imposible agotar un tema como la ciencia o el arte en un párrafo, más bien mi intención es ir retomando cada tema, además, debo considerar que el texto no sea muy largo para que no canse al lector. Ensayaré la forma que propone Jaime, a ver qué sale:
El martes 24 le llevé un ejemplar de "Luna bajo el árbol" a Silvia Molina, Directora deL Departamento de Literatura del INBA, al verme entrar a su oficina, me dijo:
--Tienes el pelo completamente blanco, Jaime.
--Tengo 58 años...
--Yo te gano...
--Felicidades por tu ratificación del cargo en este sexenio. Temía que llegara otra persona, a veces nombran a personas que desconocen el medio, en cambio tú has hecho una excelente.
--Pues sí, tengo la suerte de seguir aquí.
Conocí a Silvia 20 años atrás, cuando era profesor del Colegio de Bachilleres y la invité a mi plantel, su discurso era:
--Yo pensaba que la Literatura era algo formal, con un lenguaje culto, pero cuando leí a José Agustín me di cuenta de que se podía escribir como se habla; así escribí "La primavera debe seguir gris", que obtuvo el premio de primera novela, para mi sorpresa, pues yo era una joven desconocida, después del premio decidí estudiar Letras Hispánicas; la novela trata de la vida que compartimos José Carlos Becerra, un poeta tabasqueño y yo, en Londres, durante la época de los sesenta.
El segundo libro de Silvia fue una novelita "Asunción Kan", la historia de un indígena tabasqueño; después publicó un libro de cuentos y otras novelas más, libros que tiene mucho de autobiográficos, escritos con un estilo distinto al lírico, espontáneo y emotivo de "La primavera debe seguir gris".
Este discurso ella lo repetía en cada plantel que yo trabajaba, así conocí su casa porque iba a recogerla, a su esposo y a sus dos hijas. A través del tiempo ella no ha perdido su sencillez, su amor al trabajo y su interés por la literatura mexicana. Una muestra de ello fue la presentación de mi segundo libro, "En el ojo de la gaviota", en la Casa del poeta.
En su escritorio está la foto de su hija mayor cargando a su nieto, Silvia es abuela, una abuela feliz. Caundo me despedí me dijo:
--Te voy a programar una lectura de "Luna bajo el árbol" en La casa del poeta, pero será hasta dentro de tres o cuatro meses...
--Gracias.
En la cartelera cinematográfica esta "Alerta solar"; mi nieta, una niña de diez años, me platicó el domingo que cuando la estaba viendo prefirió salir de la sala, por las escenas de suspenso y miedo. La propaganda dice: "Un grupo de científicos descubre que el sol morirá dentro de 50 años y que la única forma de impedirlo será injertarle una bomba para hacerla estallar en su interior. Pasada mañana comentaré esto porque ya me alargué. Termino con un poema donde se ve al cielo de otra manera:
Un cielo azul con una estrella
en el centro,
el oscuro contorno de las montañas,
el canto de los grillos.
Por nada del mundo cambiaría este anochecer.
El poema es de "Luna bajo el árbol"
El martes 24 le llevé un ejemplar de "Luna bajo el árbol" a Silvia Molina, Directora deL Departamento de Literatura del INBA, al verme entrar a su oficina, me dijo:
--Tienes el pelo completamente blanco, Jaime.
--Tengo 58 años...
--Yo te gano...
--Felicidades por tu ratificación del cargo en este sexenio. Temía que llegara otra persona, a veces nombran a personas que desconocen el medio, en cambio tú has hecho una excelente.
--Pues sí, tengo la suerte de seguir aquí.
Conocí a Silvia 20 años atrás, cuando era profesor del Colegio de Bachilleres y la invité a mi plantel, su discurso era:
--Yo pensaba que la Literatura era algo formal, con un lenguaje culto, pero cuando leí a José Agustín me di cuenta de que se podía escribir como se habla; así escribí "La primavera debe seguir gris", que obtuvo el premio de primera novela, para mi sorpresa, pues yo era una joven desconocida, después del premio decidí estudiar Letras Hispánicas; la novela trata de la vida que compartimos José Carlos Becerra, un poeta tabasqueño y yo, en Londres, durante la época de los sesenta.
El segundo libro de Silvia fue una novelita "Asunción Kan", la historia de un indígena tabasqueño; después publicó un libro de cuentos y otras novelas más, libros que tiene mucho de autobiográficos, escritos con un estilo distinto al lírico, espontáneo y emotivo de "La primavera debe seguir gris".
Este discurso ella lo repetía en cada plantel que yo trabajaba, así conocí su casa porque iba a recogerla, a su esposo y a sus dos hijas. A través del tiempo ella no ha perdido su sencillez, su amor al trabajo y su interés por la literatura mexicana. Una muestra de ello fue la presentación de mi segundo libro, "En el ojo de la gaviota", en la Casa del poeta.
En su escritorio está la foto de su hija mayor cargando a su nieto, Silvia es abuela, una abuela feliz. Caundo me despedí me dijo:
--Te voy a programar una lectura de "Luna bajo el árbol" en La casa del poeta, pero será hasta dentro de tres o cuatro meses...
--Gracias.
En la cartelera cinematográfica esta "Alerta solar"; mi nieta, una niña de diez años, me platicó el domingo que cuando la estaba viendo prefirió salir de la sala, por las escenas de suspenso y miedo. La propaganda dice: "Un grupo de científicos descubre que el sol morirá dentro de 50 años y que la única forma de impedirlo será injertarle una bomba para hacerla estallar en su interior. Pasada mañana comentaré esto porque ya me alargué. Termino con un poema donde se ve al cielo de otra manera:
Un cielo azul con una estrella
en el centro,
el oscuro contorno de las montañas,
el canto de los grillos.
Por nada del mundo cambiaría este anochecer.
El poema es de "Luna bajo el árbol"
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