jueves, 19 de julio de 2007

EL AMOR (III)

"Tea amo", ¿Cuántas veces no hemos dicho esto o hemos oído decirlo? Siendo un sentimiento universal, lo particularizamos en un sólo ser que creemos amar, aunque tiempo después lo dejamos de amar o él nos deja de amar y viene la separación, la cual demuestra que nuestro amor era una ilusión que sólo existió en nuestra cabeza. Antes de concluír con este tema y siguiendo con el anterior, mencionaré a otro poeta místico español, Fray Luis de León, quien habla así del alma y su morada:

Morada de grandeza,
templo de claridad y hermosura,
el alma que a tu alteza
nació, ¿qué desventura
la tiene en esta cárcel baja, oscura?

Es decir, el cuerpo es una prisión para el alma, el fraile agrega:

¡Ay! Despertad, mortales;
mirad con atención en vuestro daño.
¿Las almas inmortales,
hechas a bien tamaño,
podrán vivir de sombras y de engaño?

Es decir, si nos ocupamos del cuerpo y no del alma, vivimos engañados; Fray Luis concluye:

¡Ay! Levantad los ojos
a aquesta celestial, eterna esfera.

Igual que San Juan de la Cruz, el poeta dice que la naturaleza es la comprobación misma de que el alma anhela unirse a su creador:

¡Oh, campos verdaderos!
¡Oh prados con verdad frescos y amenos!

Regresando al principio, si vivimos entre las "sombras y el engaño", lo único que nos puede redimir es el amor, pero el amor carnal, el que persigue la perpetuación de la especie en la Tierra, nos alejará del amor divino. En las iglesias vemos a gente anciana, que busca a Dios porque los intereses de su cuerpo casi han desaparecido, no vemos a los jóvenes porque ellos están inmersos en los placeres mundanos. Quizá todos vivimos ambas etapas, quizá el "Te amo" se seguirá escuchándose hasta el fin de los tiempos, acerca de esto profundizaremos la próxima vez.

domingo, 15 de julio de 2007

EL AMOR (II)

¿A dónde te escondiste
amado, y me dejaste con gemido?
Como el ciervo huíste
habiéndome herido;
salí tras tí clamando y ya eras ido.

Este es el inicio de Cántico, un largo poema de San Juan de la Cruz, el poeta místico español por excelencia; quien hace la pregunta es el alma del poeta, el ciervo es Dios; para este autor el amor espiritual se consuma con la unión de Dios y el alma. Esto nos lleva a una cuestión quizás irresoluble: dónde están Dios y el alma, físicamente hablando.Vayámos ahora al clímax del poema:

Allí me dio su pecho,
allí me enseñó ciencia muy sabrosa,
y yo le dí de hecho
a mí, sin dejar cosa;
allí le prometí de ser su esposa.

Y consumada la unión, alma y Dios juntos caminan:

Gocémonos, Amado,
y vámonos a ver en tu hermosura
al monte y al collado,
do mana el agua pura;
entremos más adentro en la espesura.

Caminan, recorren el campo porque es la expresión misma de la divinidad, la creación pura. Es evidente que el poeta no se cuestiona la existencia del alma. Ahora usamos el término espíritu para expresar cómo nos relacionamos con Dios, pero al igual que el alma, el espíritu es ilocalizable. De una manera sencilla podemos decir que aquéllo que intenta comunicarse con el ser divino se llama espíritu o alma, que eso es lo que aflora cuando, por ejemplo, la gente está en la misa, olvidado de los intereses mundanos como dinero, posición social, etc.
Gandhi declara los siguiente:

"Para mí, Dios es verdad y amor, es el bien, la fuente de la moral."

Podemos concluír, pues, que Dios es un guía, un modelo a seguir para nuestra vida, la cual debe estar llena de amor, bien, verdad, según San Juan de la Cruz y el inmenso Gandhi.

sábado, 7 de julio de 2007

EL AMOR (I)

¡Cuánto no se ha escrito acerca del amor, sin embargo, sigue siendo un misterio!
Existen dos libros titulados "El arte de amar", uno escrito por Ovidio en la antigüa Roma y otro por el psicólogo Erich From. El primer texto trata de cómo enamorar a una mujer, cómo atraerla; dice por ejemplo qué se le debe regalar, cómo se le debe estimular la vanidad, cuándo es propicio verla, etc, este libro es poco actual porque las mujeres y la sociedad de ahora, son diferentes a las que conoció Ovidio. El segundo texto, escrito a mediados del siglo pasado, se refiere al amor en general, no se centra en la mujer, sino en el amor a la familia, a los amigos y a la sociedad en general.
En poesía recuerdo algunos versos: "Mientras haya en el mundo una mujer hermosa, habrá poesía" (Bécker); "Voy por tu cuerpo como por el mundo/tu vientre es una plaza soleadas/tus pechos los templos/donde oficia la sangre/sus ritos" (Paz); "Anoche soñé que, ¿dirélo?/soñé que te tenía." Quevedo; Aveces uno toca un cuerpo y lo despierta/por él pasamos la noche que se abre/la pulsación sensible de los brazos marinos" (Homero Aridjis); "A la cálida vida que transcurre canora/con garbo de mujer sin letras ni antifaces,/a la invicta belleza que salva y que enamora,/responde, en la embriaguez de la encantada hora,/ un encono de hormigas en mis venas voraces" (López Velarde); "Una blancura te inunda/los dos pechos:eres pura./Y sube una mancha oscura por tu vientre: eres profunda" (Tomás Segovia).
En la serie de textos que ahora se inicia hablaremos del amor que se produce en nuestro interior. La segunda parte se centrará en el amor espiritual, tan devaluado en nuestros días.

miércoles, 4 de julio de 2007

JULIO CÉSAR CHÁVEZ Y LA CULTURA POPULAR

Anoche vi la película documental "JC CHÁVEZ" de Diego Luna, a través de la misma me acerqué al pueblo, en este caso al de Sonora y Sinaloa: Diego entrevista a choferes, boxeadores, managers, promotores, Carlos Salinas de Gortari, en fin personas que, por voluntad propia, nunca tendrán un libro entre las manos. Me pareció buena la película porque José Agustín desenmascara el hecho de haber usado políticamente al boxeador, como medio para que la gente no pensara en los problemas que aquejaban al país.
Leí en algún periódico que en México nos importa más el futbol que la Economía o la Política. En estos días la participación de la Selección subveinte y la Nacional en la Copa América, nos tienen pendientes de un balón.
Estoy hablando de la cultura popular, tan importante como aquélla que habla de la ciencia o el arte. Menciono el box y el futbol porque yo mismo practiqué estos deportes, es decir hablo de la vida. La vida que comunica un libro es diferente, es otra realidad, artificial, planeada, dilatada desde su concepción hasta su aparición. Digamos que ambas culturas se complementan porque ambas son necesarias.
Creo que todos podemos escribir, prosa o poesía, podemos si queremos. Cuando hablamos hacemos literatura oral, todos y cada uno, punto y aparte sería analizar si esa literatura personal es buena, mala o regular. Recuerdo que cuando niño la persona que me hizo amar el lenguaje hablado fue Pedro Moreno, un joven vecino, pintor de brocha gorda y borracho de fin de semana, que tenía tal estilo para hablar que creaba metáforas a cada rato, gracias a un repertorio de palabras que sacaba de la lectura del periódico, pues sólo estudió hasta tercero de primaria.
Recuerdo que García Márquez dijo una vez que "Cien años de soledad" es la historia oral de Aracataca que su abuela le contó de niño, es decir, esta grandiosa novela está escrita como se habla, no como se escribe. Don Quijote también refleja el habla popular a través de Sancho Panza y otros personajes como labriegos, herreros, mozas, etc.
Antier empecé una novela que cuenta la historia de diez mujeres y, para quitarme de problemas técnicos, decidí escribirla como se habla. A ver qué sale.
Para terminar, cuando veo la transmisión del beisbol por televisión, encuentro una serie de frases poéticas: "se robó la base; ponchado; abanica el aire; estraik cantado; el serpentinero; sube a la loma; se voló la barda..." este lenguaje nos mete a otra realidad, como toda poesía, nos transporta a un lugar de la mente que no es real pero es placentero.

domingo, 1 de julio de 2007

LAS EMOCIONES (VI Y ÚLTIMA)

El final del camino. Repaso. Creo que me faltó hablar de la ilusión o las ilusiones como decimos en México: "Seré rico algún día; viviré un gran amor; dejaré un gran legado mis nietos." ¡Cuánto daño hacen esas ideas que nos desvían de al realidad! Sin embargo también pueden ser buenas, si son factibles, yo por ejemplo visualizo que algún día publicaré un libro en Japón, eso me estimula.Recuento.Hablamos de cincuenta estados mentales. Tengo quince años tratando de eliminar los estados mentales aflictivo e incrementando los sanos, sé que un árbol de manzanas entrega sus frutos sin pedirnos nada a cambio, ojalá algún día yo pueda imitarlo.

Los chacras o centros de energía de nuestro cuerpo, distribuídos a través de nuestro eje, tiene como base el de la sobrevivencia y reside a la altura del sexo, su opuesto está en la coronilla y representa el grado de espiritualidad que cada quién. Terminé el texto anterior con una cita del Dalia Lama que alude a su extraordinaria fuerza espiritual. Algunos seres son gobernados por el chacra del corazón y se enamoran a la menor provocación; otras personas son dominadas por el chacra del vientre y tienen el mismo muy prominente; los escritores tienen muy desarrollado el chacra de la frente o del pensamiento. Es obvio que todos los puntos de energía son importantes, pero está en nuestras manos desarrollar el chacra espiritual, esa aurolita que le colocan los pintores a los santos. No me imagino tratando de incrementar los chacras inferiores porque eso apresuraría mi llegada al cementerio. Es tan bella la vida, ahora mismo veo el campo verde y húmedo, el cielo poblado de grandes nubes y una paz que recorre mi calle, sobre la que descansa un perrrito.

Mis poemas buscan la sutileza espiritual porque creo que ahí reside la esencia humana. Esta serie, Las emociones, es una invitación para que el lector piense en sí mismo y escriba poesía:

Una garza vuela al amanecer.
Una golondrina pasa al atardecer.
¡Oh abril!

viernes, 29 de junio de 2007

LAS EMOCIONES (V)

Alguien se preguntará: "¿Hacia dónde vamos con esta serie de textos?" Vamos hacia la poesía, en el primer texto hablé de los pasos que cualquiera puede dar para construír un poema, ahora estamos llegando al final del proceso de limpiar la mente de impurezas para tener pensamientos limpios, claros y firmes; este fue el camino que Gandhi recorrió, al cual dedicó toda su vida; si vamos en sentido opuesto y deseamos una mente sucia, eso seremos: "Mente sana en cuerpo sano", decían en Roma.

Terminaremos ahora con los once estados mentales saludables:
La bondad: el deseo de ayudar a mi familia, mis vecinos, mi Patria, sin perderlo de vista jamás.
La ecuanimidad: igual ánimo, significa literalmente, alude a que nuestro estado de ánimo debe ser homogéneo, sin altibajas, neutro, objetivo, sin exageraciones. Actualmente los jóvenes, sobre todo, ven la vida como una ocasión para divertirse, para disfrutar de los placeres efímeros, no como una gran responsabilidad; si sus decisiones fueran bien pensadas, serenas, su actitud sería constructiva y colaboradora, sin pérdida de tiempo.

Finalmente, el Dalai Lama ennumera el sueño, el arrepentimiento, la investigación y el análisis cuidadoso como estados mentales variables porque pueden ser puros o impuros: el sueño puede ser agradable o puede ser una pesadilla; el arrepentimiento puede ser de una acción buena o de una mala; la investigación y el análisis pormenorizado, instrumentos de los científicos por excelencia, también pueden usarse para cometer actos ilícitos o inmorales.

"El más elevado ideal espiritual es el cultivo de la bondad, el amor y la comprensión hacia todos los seres vivos y la contribución a su bienestar en el máximo grado posible."

miércoles, 27 de junio de 2007

LAS EMOCIONES (IV)

La mayoría de las personas prefiere leer poemas que hablan del sufrimiento, la tristeza y la desgracia: "Yo no puedo tenerte ni dejarte" (Sor Juana Inés de la Cruz); "Desde el fondo de tí y arrodillado" (Neruda); "Yo nací un día / que Dios estuvo enfermo" (Vallejo); "Fuensanta, tú conoces el mar / dicen que es menos hondo / y menos negro que el pesar" (López Velarde)... Las religiones también dicen que venimos a sufrir para ganarnos un lugar en el más allá. Lo anterior viene al caso porque, como dije antes, el lado negativo del hombre le gana la batalla cotidiana a lo positivo. Personalmente me interesa escribir poemas que hablen de la belleza de las emociones, del amor a la vida, sin embargo, para lograrlo debo cultivar el amor y la bondad cada día, además de:
El vigor: la disciplina mental para no perder el tiempo de mi vida, aprovecharlo lo mejor posible; la fuerza de la mente para no dejarse arrastrar por la depresión sino por el optimismo en los momentos de crisis.
La flexibilidad: el cuerpo y la mente tienen hábitos, rutinas, debido a la falta de flexibilidad de nuestra mente; una mente flexible es aquélla que no pierde de vista su objetivo de lograr una mente serena, ecuánime y bondadosa.
El cuidado: nuestro cuerpo está sujeto a múltiples complicaciones, es nuestra responsabilidad mantenerlo en las mejores condiciones, eso limpia la mente.

Pasemos ahora a las emociones que nos perjudican y debemos eliminar:
La pretensión: aparentar ser un superior, sin serlo. Ayer tuve un vivo ejemplo de lo anterior en un centro comercial: un sujeto se paseaba, en el área de libros y revistas, a grandes pasos y hablaba en voz alta por el celular dando gran importancia a sus palabras, terminaba y marcaba otro número, repetía el monólogo... Lo repitió durante media hora, así que lo aprendi de memoria, cuando salí, él seguía caminando y hablando; estos seres me despiertan una mezcla de compasión y tristeza. Un ser superior no necesita aparentarlo, es superior porque trabaja en eso.
El engreímiento: la necedad ante quien le demuestra a uno que no tiene la razón, aferrarse a una actitud absurda y negativa, sabiendo que se está ganando la antipatía de los demás: un padre que agredió a su hijo en plena calle, hace unos días, para que no volviera a desobedecer sus órdenes.
La desvergüenza: cometer actos indebidos y aparentar orgullo por eso.

La decisión de trabajar sobre mí mismo para escribir cierto tipo de poesía es personal, pero otra persona puede decidir lo contrario, parafraseando a Emiliano Zapata "La mente es de quien la trabaja".